Recientemente leí un análisis del IMEF sobre el impacto de la informalidad laboral, y deja claro algo preocupante: no se trata sólo de un tema social, sino de un riesgo estructural para la economía del país.
Cuando millones de trabajadores operan fuera del sector formal:
✔️ La productividad nacional disminuye
✔️ El crecimiento económico se desacelera
✔️ La recaudación fiscal se reduce
✔️ Se limita la inversión en salud, educación e infraestructura
Además, muchos de los nuevos empleos que se están generando son informales, lo que significa que el problema no solo persiste… está creciendo.
La informalidad no es únicamente un reto laboral. Es un desafío de competitividad, sostenibilidad fiscal y desarrollo a largo plazo. Reducirla requiere incentivos correctos, simplificación regulatoria, acceso a financiamiento y un entorno donde formalizarse sea viable y atractivo.
Como empresarios, autoridades y sociedad, debemos entender que fortalecer el empleo formal es fortalecer el futuro del país.
¿Ustedes cómo ven este tema en sus sectores o empresas?