Fraude a empresarios mexicanos

Se trata de clientes estadounidenses que solicitan un servicio a empresarios mexicanos, que a la postre resulta en deudores que desaparecen.

Así se dan perdidas millonarias de dinero, donde los empresarios son muy flexibles y no revisan bien las solicitudes de servicios o pedidos de clientes norteamericanos, pero en el caso de pedidos nacionales si hacen una estricta revisión.

Un ejemplo puede ser un negocio de transportistas mexicanos:

  • El intermediario americano solicita servicios a crédito a un transportista mexicano.
  • El transportista mexicano no investiga bien al nuevo cliente y autoriza el servicio de manera express por miedo de perder al cliente con muy poca verificación crediticia.
  • Una vez realizado el servicio, el transportista envía su factura al cliente en Estados Unidos, y este último le da largas por semanas, a veces meses, antes de que el transportista lo asigne para ser recuperado por la vía extrajudicial.
  • Una vez asignado, lo primero que se percata una agencia es que el deudor, cuando solicitó el servicio, ya había cerrado su razón social desde hace meses o tal vez hace más de un año.

Es importante revisar la información de las empresas estadounidenses donde también se dan casos de fraudes, no solo en México se presentan estas situaciones.

Con información de: T21