Cuidado con los fraudes más frecuentes

El fraude es cada vez más constante, por lo que hay que estar atentos ante este tipo de eventualidades, de los cuales hay tres tipos de fraudes más comunes y usados por los delincuentes:

Con las tarjetas bancarias

Ya sea débito o crédito, si tienes una tarjeta, eres víctima potencial de un fraude. No hablamos únicamente de los cargos no reconocidos.

Siete cada 10 fraudes de este tipo se registran en tarjetas de crédito, mientras que el 29% ocurre en tarjetas en débito, según datos de 2014, difundidos por la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).

Los fraudes más comunes que sufren los tarjetahabientes son:

  • Clonación – Se trata de la duplicación de los datos de tu tarjeta para realizar operaciones que no reconoces.
  • Robo o extravío – Esto no es propiamente un fraude, pero también está tipificado como un delito. Debes saber que el banco absorbe cargos no reconocidos en tu tarjeta de crédito, que hayan sido realizados durante las 48 horas previas al aviso de robo o extravío.
  • Fraude por internet – En esta modalidad, hackers descifran códigos de redes privadas, y “atrapan” contraseñas. Es tu obligación reportar dentro de los cuatro días posteriores a la fecha del cargo no reconocido para solicitar el reembolso.
  • Compras autorizadas sin firma – Es válido que no te pidan firmar un voucher por compras mínimas a $250, pero ¡ojo! El banco es el responsable de las transacciones no reconocidas, así como de abonar el dinero al segundo día hábil bancario siguiente a la reclamación.
  • Cambio de tarjetas – Cuidado cuando al momento de pagar, te dicen que deben usar otra terminal porque “se descargó” o no hay “señal”, ¡nunca pierdas de vista tu plástico!
  • Fraude por llamada telefónica – Atención, mediante el engaño se extraen tus datos confidenciales para sustraer claves.

Con los préstamos

Esta modalidad es frecuente mediante llamadas telefónicas o avisos por internet. Son los típicos casos en que te ofrecen una cantidad muy grande de dinero sin ninguna garantía o bien, te aseguran que saldrás de deuda urgente a cambio de:

Dar tu información personal por teléfono (excepto que tú te hayas comunicado directamente con la institución financiera) con el pretexto de “actualizar” datos.

Revelar número de cuenta, número de tarjeta de crédito o de débito y/o NIP. NUNCA des esta información por teléfono y/o correo electrónico.

Dar tus datos de contacto en comentarios públicos de Facebook.

Dar tus datos bancarios porque te aseguran que tu préstamo fue “aprobado” incluso antes de que tú lo hayas solicitado en tiempo y forma.

Pedirte un “depósito para trámites”, mismo que debes hacer en una tienda de conveniencia. ¡Nunca aceptes dar dinero si tú estás pidiendo el préstamo! Además, revisa estos consejos para proteger tu identidad.

Con la banca electrónica

Estos fraudes suelen venir disfrazados en correos electrónicos, conocidos como  “phishing”, que buscan robar tus datos financieros mediante el engaño. El principal ‘gancho’ de estos mensajes es que parecen enviados directamente desde el banco, anunciándote una aprobación de tarjetas de crédito, un préstamo, una oferta o aviso de último momento.

Los bancos más utilizados para estos actos fraudulentos son Banamex, Bancomer y Santander, según reportes de la Condusef. El engaño consiste en enviar un correo electrónico, en el que “simulan” ser el banco (incluso usan el logotipo o su eslogan) e incluyen alguna nota como éstas:

Por motivos de seguridad se ha bloqueado tu acceso y es necesario verificar tu identidad, para que sea desbloqueado se requiere que ingrese en el siguiente enlace…

  • Debido a la necesidad de actualizar el servicio de alertas por e-mail y de SMS, es necesario que actualices tus datos en la siguiente liga…
  • Has obtenido un incremento en la línea de crédito
  • Necesitamos sincronizar el token
  • Deja tus datos para notificación de Retiro de Efectivo
  • Y cuando das clic en la liga falsa, se piden tus datos personales, como dirección, contraseñas, NIP, número de cuentas y/o tarjetas de crédito o débito entre otros.

Pasos para prevenir

Tú eres el principal responsable de tu seguridad financiera

Cambia tus contraseñas periódicamente y jamás des estos datos en otras compras ni pierdas de vista tus tarjetas en tiendas físicas. Tampoco hagas operaciones de banca en línea en cibercafés o máquinas prestadas. Y siempre instala las herramientas anti-intrusos que aparecen en las páginas de cada Banco. No des clic en ningún hipervínculo al banco si llega desde un correo electrónico. Acude directamente al sitio del banco.

Haz reclamos oportunos

Si detectas movimientos no reconocidos, llama de inmediato a tu banco. Los bancos son los primeros responsables de atender un cobro indebido, pero si avisas en el menor tiempo posible será más sencillo que puedan apoyarte.

Conserva tus comprobantes de compras

Al menos por un tiempo (por ejemplo, todo el mes), pues te servirán de “pruebas” en caso de que, durante ese mes hayas sufrido un fraude bancario y requieras un reembolso.

Considera protecciones adicionales

Recuerda que todas las entidades bancarias están obligadas a proteger a sus usuarios, según la circular 34/10 del Banco de México. Pero puedes contratar un seguro o blindaje adicional a tu cuenta, especialmente para cubrir montos elevados (hasta 200 mil pesos). Evalúa si vale la pena invertir en un seguro de protección adicional y recuerda que cualquier intento de fraude o engaño financiero también puede ser castigado penalmente.

Con información de: Excelsior