Apegarse o no a la cultura de la legalidad: Reclutamiento informal

Es fundamental estudiar las relaciones de las personas, sus experiencias personales y sociales, que son diferentes en cada caso y configuran la manera en que actúan frente a la legalidad, esto en términos “teóricos” para comprender la cultura de la legalidad.

Pero en México ¿qué nos hace comportarnos frente a la ley como lo hacemos diariamente? apegarnos o no a una cultura de la legalidad.

Cómo nos posicionamos frente a eso que pensamos como una cultura de la legalidad mientras que México vive una ola de violencia que ha minado las bases más básicas de convivencia entre los seres humanos. La situación económica tan critica que existe no es el pretexto, pero si forma parte de la descomposición social y la falta de respeto por las leyes, así como la falta de una educación pertinente sobre la cultura de la legalidad, tal como lo menciona Gerardo Paredes.

Una de las explicaciones paralelas que nos ayuda a analizar lo que ocurre en México, es aquella que revela que nuestro país es parte de los tres circuitos económicos que se traslapan en las ciudades latinoamericanas: el formal, el informal y el ilegal.

Esta nueva configuración espacial deriva en parte de las dinámicas regionales que demanda el mercado financiero global, en donde las políticas públicas reproducen las condiciones que producen tanto la informalidad como la ilegalidad lo cual deja un escaso margen sobre el cual cimentar prácticas orientadas a la legalidad.

Evidencias recientes sugieren que cuando el Estado intenta diluir la economía informal a través de normas y controles, los incentivos son negativos o no suficientes, pues originan el fortalecimiento del crimen organizado quien está atrayendo a la población, sobre todo joven, hacia aquello que es ilegal, debilitando la estructura social de las comunidades; los lazos se diluyen porque lo ilegal ofrece también identidad, pertenecía y garantías de bienestar (por lo menos inmediato).

Esos circuitos paralelos a los legales, se han integrado a la población mexicana, porque se ha desarrollado la falsa idea que entre más alto sea el poder adquisitivo, es decir entre más dinero, mayor desarrollo humano; no es fortuito que los ídolos o estereotipos de la juventud sean los líderes de cárteles de la droga. En parte este es el motivo por el que algunos autores celebran dicha economía como la alternativa para salir de la pobreza.

Con información de: El Universal

Tags:
,